05.03.2008

Colombia, Una jugada perversa

Los acontecimientos del fin de semana en la frontera ecuatoriana con Colombia, no son simplemente el resultado de una persecución a la guerrilla. Lo sucedido es parte de un  plan perverso diseñado por el gobierno norteamericano, cuyo principal objetivo es debilitar el proceso de unidad latinoamericana,  regionalizando el conflicto colombiano para lo cual Uribe se presta sin reparo en gratitud a los millones de dólares que le suministra el gobierno de Bush y el otro propósito oculto pero también  perverso es   el debilitamiento del proceso constituyente  ecuatoriano.

Justo ahora que la Asamblea Constituyente ha dado a conocer sus  artículos preliminares sobre el tema de la soberanía y  ha ratificado la decisión absoluta de  negar  la permanencia de la base de Manta en suelo nacional, Bush y Uribe deciden atacar  porque pierden una base estratégica en su lucha aliada llamada Plan Colombia.  El proceso de  transformación nacional ecuatoriano gana terreno en la definición  de una constitución que fortalece la soberanía y la dignidad de nuestra Patria, los resultados de la asamblea son peligros para los intereses hegemónicos, son un mal ejemplo para el resto de países de la región.

Atacar en suelo ecuatoriano a una cuadrilla de las FARC, es la jugada mas descarada que se ha llevado a cabo desde la implementación del Plan Colombia, que bajo el pretexto de luchar contra el narcotráfico, busca debilitar  los procesos de democratización que viven muchos pueblos latinoamericanos, entre ellos el Ecuador, para esto necesitan descalificar a nuestro gobierno, involucrándolo en una serie de mentiras sin sustento que caen por su propio peso ante la debilidad de sus argumentos.  Justo ahora que el gobierno ecuatoriano  enfrenta su mas duro reto: logar que  la Asamblea Nacional Constituyente sea el instrumento legitimo que permita al pueblo decidir su destino,  momento en que la situación de emergencia  a causa de  los desastres naturales golpean a  la población,  momento  en el  que nuestro país necesita de la solidaridad de los pueblos latinoamericanos, en este momento Colombia nos invade con absoluta falta de respeto,  mata gente en nuestras tierras y después, para justificarse, involucra al gobierno diciendo que tenían relaciones amistosas con las FARC. La jugada es tan burda que  resulta imperdonable que algunos analistas opinen que nuestro país pudo tener alguna culpa al dejar pasar a los guerrilleros a nuestro lado de la frontera.  La obligación de evitar la movilidad de la guerrilla es enteramente del ejército colombiano y no del nuestro que ha invertido millones de dólares en cuidar una  línea  de mas de 350 Kilómetros, por lo que es casi imposible garantizar su  total resguardo.

Justo en este momento en que el pueblo ecuatoriano necesita estar concentrado en su proceso constituyente, la invasión colombiana es ideal para  provocar  una crisis  internacional.  Pero Bush y Uribe se equivocan, nuestro pueblo ya tomo la decisión  por el cambio y la dignidad, la dedición de rechazar el abuso de gobernantes que se creen con derecho a entrar en nuestra casa, de matar, de invadir nuestro suelo y de irrumpir en nuestra vida nacional,  involucrándonos en guerras  funcionales a sus negocios y propósitos políticos.  El pueblo ecuatoriano no caerá en la trampa, este episodio nos debe unir aun más en la lucha por un país soberano y democrático

Ana Cecilia Salazar